Entrevista con
el doctor Andrés Prieto, organizador del envío
solidario "Destino Camerún"
Resulta
demasiado habitual a la hora de emprender cualquier
iniciativa que éstas se queden en meras intenciones,
sobre todo si requieren una dosis extra de implicación
personal o no se cuenta con el apoyo necesario. No es
el caso de Andrés Prieto Álvarez, médico
del Hospital Infanta Elena y director de la sección
juvenil del Club Andévalo, agrupación
solidaria de Cooperación Internacional ONG en
Huelva. Andrés Prieto promovió a principios
de 2007 la participación de entidades y particulares
para reunir y enviar el material humanitario que, desde
el Obispado de Yaoundé, en Camerún, le
había sido sugerido.
Esta primera parte de esta acción solidaria
concluyó a mediados de mayo cuando un contenedor
de 40 pies, 12 metros de largo y 70 metros cúbicos
partió desde el puerto de Algeciras, destino
Camerún. Hablamos ahora con el autor de la iniciativa
que nos cuenta cómo fue el desarrollo de su aventura
solidaria.
1. ¿Cómo surge la iniciativa
de enviar un cargamento de material humanitario a Camerún?
La idea parte de mi hermano, sacerdote que vive en Camerún
desde hace algún tiempo. Ya en su primera visita
al Obispo de la diócesis de Yaoundé, Monseñor
Víctor Tonyé, éste le planteó
la posibilidad de contribuir en la región mediante
algún tipo de ayuda humanitaria venida desde
Europa. Mi hermano, me transmitió esta idea,
junto con la lista del material requerido para las funciones
de Cáritas de la diócesis y enseguida
nos pusimos a en marcha para ayudar.
2. ¿Qué tipo de materiales se
envían en el cargamento?
El contenedor estaba formado, fundamentalmente, por
material e instrumental médico, 20 camas normales,
31 de hospital, ordenadores, un aparato de radiología
convencional, un mini gimnasio de rehabilitación,
medicamentos, muebles de oficina, sábanas, mantas,
colchones, 1.000 pares de zapatos, 60 cajas de ropa...
Además, nos habían pedido todo lo que
pudiéremos conseguir de menaje del hogar, como
vajillas, cuberterías e, incluso, una cocina
completa para ofrecer comidas a más de un centenar
de personas.
3. ¿Cómo se da a conocer el proyecto?
¿Cuál es el proceso a seguir desde ese
planteamiento inicial hasta que el contenedor llega
a su destino?
Son muchas las gestiones que se hacen para poder llevar
a cabo un proyecto así. Montones de colaboraciones,
de llamadas, correos, traslados de material... Una vez
hecha la petición nos ponemos manos a la obra
y, a través del Club Juvenil Andévalo,
asociado a Cooperación Internacional ONG, se
difundió la petición a los miembros del
club, a sus familias y amigos. Además, mi profesión
me facilitó moverlo en el Hospital Infanta Elena,
donde trabajo, y también a través del
Colegio de Médicos, de Farmacéuticos...
Una vez requerida la colaboración mediante correo
tradicional, concretamos la contratación del
contenedor y demás trámites. Como desde
Huelva no era posible viajar hasta Douala, se escogió
la ciudad de Algeciras como alternativa. El contenedor
se trasladó por carretera desde aquí hasta
la nave que nos había sido cedida por la Autoridades
Portuaria de Huelva, donde teníamos todo el material
reunido. El día de la carga, el camión
sufrió un “pequeño retraso”,
ya que la hora prevista de llegada eran las 10 horas
y apareció a las 18 horas. Con lo cual, a punto
de cerrar el puerto, tuvimos que llenarlo a la carrera.
Agradezco desde aquí a los dieron aquel impresionante
esfuerzo físico final.
De esta manera, en mayo parte rumbo Douala y, a finales
de junio llega a Camerún. Estuvo casi un mes
en el puerto para arreglar todo lo relativo a las aduanas
y, finalmente, llegó al destino previsto a finales
de julio. Nosotros hemos sido testigos, y en las fotos
que se tomaron en Camerún también lo reflejan,
de cómo el sello que le pusimos al contenedor
en el puerto de salida se abría en el lugar de
destino. Eso demuestra que los materiales llegaron tal
y como los mandamos desde aquí, que no se tocaron
o se manipularon durante el viaje.
4. ¿Qué tipo de organismos y
entidades colaboraron?
La lista de empresas y particulares que colaboraron
es muy extensa: Fondo de Cooperación y Ayuda
Humanitaria del SAS, el Hospital Infanta Elena, Juan
Ramón Jiménez y Vázquez Díaz,
los Colegios de Médicos y Farmacéuticos...
A través del Fondo de Cooperación del
Servicio Andaluz de Salud, los hospitales públicos
donaron gran parte del material médico reunido;
algunos particulares contribuyeron a los gastos monetarios
del envío: el principal, el importe total del
contenedor, que ascendió a 4.132 euros; la empresa
Stryker Ibérica cubrió el gasto de la
cocina que enviamos. La Mutua de la Fraternidad donó
mucho material médico y de oficina. Lógicamente
la implicación de nuestro Club Andévalo
ha sido decisiva. La Autoridad Portuaria de Huelva nos
facilitó la nave para ir recopilando el material
donado, de allí agradezco en especial a José
Antonio Tirado, su implicación desde el primer
momento... La lista es tan larga que no quisiera dejar
de agradecer la gran cantidad de donantes particulares
que se involucraron de manera totalmente desinteresada
con la causa solidaria.
5. ¿Qué papel desempeña
una ONG como Cooperación Internacional en un
proyecto de tal envergadura?
Cooperación Internacional nos otorga, desde el
primer día, la cobertura oficial necesaria. Ese
amparo sólo te lo puede ofrecer el gobierno o
una ONG. En nuestro caso, Cooperación Internacional
es imprescindible porque cuando llamas, la gente pregunta
quién te avala y nuestra ONG ofrece el sello
serio y responsable necesario.
6. Pero esta ayuda no te libraría de
ciertas dificultades sobre el terreno…
Todo el proceso requiere montones de trámites,
gestiones... Pero, quizá uno de los problemas
más elementales fue el idioma, ya que entenderse
en francés era una dificultad añadida
al proceso. Además, el sistema de comunicación
era muy limitado y no siempre teníamos constancia
de que la información, a través del fax,
llegase a su destino… Todo se podía resolver
mejor gracias a que teníamos allí a mi
hermano, que ejercía de mediador entre nosotros
y el obispado.
7. ¿Qué significa para la diócesis
esa ayuda prestada?
Como cualquier contribución desinteresada, es
recibida con agradecimiento, sobre todo porque el material
reunido servirá para facilitar el día
a día a las personas de la comunidad. Además,
aprovechándonos de nuestra situación privilegiada
en España, deberíamos tener muy presente
ese espíritu solidario con los más necesitados
y contribuir, en la medida de lo posible, a crear un
mundo más justo e igualitario.
8. ¿Se prevé a medio o largo
plazo algún otro envío?
Nuestra idea es revivir la experiencia con un segundo
envío, sobre todo porque hay material del primero
que no han podido formar parte del cargamento final.
Aunque intentamos aprovechar al máximo el espacio
del contenedor, priorizando en cada una de las cosas
que incluíamos, una pequeña parte del
material reunido se quedó en el almacén
por problema de espacio. Tan pronto tengamos oportunidad
y tiempo nos embarcaremos en una nueva aventura solidaria,
para la que contaremos nuevamente con los colaboradores
que nos han mostrado su apoyo desde el primer momento
y, por supuesto, con la ayuda de Cooperación
Internacional ONG.
9. Como director del Club Juvenil Andévalo
¿cómo fue la respuesta por parte de los
jóvenes?
El papel de los chicos fue imprescindible. Desde el
principio se mostraron entusiasmados con el proyecto,
promoviendo la iniciativa entre sus familiares y amigos.
En el Club nos ocupamos de diferentes actividades de
estudio, deporte y tiempo libre, pero sobre todo tratamos
de formar a los jóvenes desde valores tan importantes
como la “solidaridad” y su compromiso en
este proyecto fue buena muestra de ello.
10. En su iniciativa, tal vez su profesión
y el vínculo con Camerún, por mediación
de su hermano, le hayan facilitado los trámites.
¿Qué cree que haría falta para
que cualquiera de nosotros pudiésemos emprender
un proyecto solidario como el suyo?
Es cierto que, debido a mi trabajo, contaba con una
serie de contactos y privilegios que me allanaron un
poco el camino pero esto no es suficiente. En mi caso,
sin la ayuda de Cooperación Internacional ONG,
sin la colaboración de su delegado en Andalucía,
Rafa Mosteyrín, no hubiese sido posible. Un particular
necesita presentar un proyecto serio, amparado de forma
oficial, para que la gente confíe en él
y se involucre. Pero también es cierto que todo
es ponerse y que, lo que puede parecer imposible, a
base de esfuerzo y dedicación llega a conseguirse.
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